Es una escena clásica en el garaje o ante una emergencia en la ruta: la aguja de temperatura empieza a subir, el vaso de expansión muestra un nivel bajo y la tentación rápida es agarrar la manguera o una botella con agua de la canilla para salir del paso.
Aunque parezca una solución inofensiva y económica, usar agua de red en el circuito de refrigeración es una verdadera bomba de tiempo. A continuación, te explicamos la química detrás de este error, por qué genera sarro en el radiador, cómo diluir el líquido refrigerante concentrado y cómo limpiar el circuito de refrigeración del auto para evitar averías costosas, en sintonía con nuestras Guías y Mantenimiento.
¿Qué le pasa al motor si le ponés agua de la canilla?
El agua corriente que sale de la red contiene una alta concentración de minerales disueltos (principalmente calcio, magnesio y sales) y cloro. Cuando esa agua entra al circuito y alcanza las altas temperaturas de trabajo del motor (entre 90 °C y 105 °C), se desencadena un proceso térmico y químico altamente destructivo.
Sarro en el radiador del auto e incrustaciones
Los minerales presentes en el agua dura se precipitan y se adhieren a las paredes metálicas internas. Este sarro genera una capa aislante que impide disipar el calor y tapa las finas canaletas del radiador y de la calefacción, restringiendo el flujo de fluido.
Corrosión galvánica en metales
Al combinar agua corriente, cloro y metales distintos dentro del motor (aluminio en la tapa de cilindros y hierro en el block), se produce un fenómeno de corrosión galvánica. El agua sin aditivos actúa como un conductor que degrada el metal más débil, carcomiendo la tapa de cilindros y las galerías internas.
Cavitación en la bomba de agua
El agua de la canilla hierve a los 100 °C. En las zonas más calientes del block se forman microburbujas de vapor que implosionan con violencia cuando son presionadas por las paletas de la bomba de agua. Este fenómeno, denominado cavitación, termina picando y destruyendo la bomba de agua por dentro.
Diferencia entre agua de canilla, agua destilada y líquido refrigerante
Existe la falsa creencia de que el refrigerante es simplemente «agua con colorante». En realidad, se trata de un fluido técnico formulado para resistir condiciones extremas que el agua pura no soporta.
- Agua de la canilla: Contiene minerales y cloro. Es corrosiva y genera incrustaciones de sarro rápidamente.
- Agua destilada o desmineralizada: Se le han eliminado los minerales. No genera sarro, pero carece de aditivos anticorrosivos y hierve a los 100 °C, por lo que usada sola tampoco protege el motor.
- Líquido refrigerante preparado: Es una mezcla balanceada de agua desmineralizada con glicoles (etilenglicol) y aditivos anticorrosivos (OAT/HOAT).
¿Cómo diluir el líquido refrigerante concentrado?
Si comprás el producto en formato concentrado (puro), nunca debes colocarlo directamente en el motor sin diluir ni mezclarlo con agua de red.
- La proporción ideal: Debe diluirse siempre con agua destilada o desmineralizada, generalmente en una proporción de 50% concentrado y 50% agua destilada (o 30/70 como mínimo según el clima), en este punto siempre es conveniente revisar que indica el fabricante del liquido refrigerante.
- Si preferís evitar mediciones, podés comprar directamente el líquido refrigerante «listo para usar» (pre-mix).

Cuadro comparativo de fluidos de refrigeración
Para visualizar rápidamente cómo influye cada tipo de líquido en la vida útil del motor y comparar sus propiedades de forma ágil, resumimos sus características principales:
| Tipo de Fluido | Formación de Sarro | Protección Anticorrosiva | Punto de Ebullición |
| Agua de Canilla | Muy alta (Tapa el radiador) | Nula (Oxida block y tapa) | 100 °C (Riesgo de ebullición) |
| Agua Destilada Sola | Nula | Nula (Sin aditivos anticorrosivos) | 100 °C (Insuficiente en verano) |
| Refrigerante Diluido (con agua destilada) | Nula | Máxima (Protege metales y gomas) | 120 °C – 130 °C (Presurizado) |
¿Qué hacer si le agregaste agua de la canilla por una emergencia?
Si tuviste una pérdida en la ruta y no tuviste otra opción más que rellenar el depósito con agua de red para salir del paso, no te preocupes, pero actuá rápido:
- Evitá usar el auto por más de 24 a 48 horas: La corrosión y el sarro comienzan a actuar con el ciclo de temperatura del motor.
- Realizá un enjuague completo del circuito: Es indispensable vaciar la mezcla contaminada, limpiar los restos de minerales y reponer refrigerante nuevo con la proporción adecuada de agua destilada.
Chequeo exprés del sistema de refrigeración

Integrá esta revisión de 2 minutos a tu rutina de Guías y Mantenimiento para evitar dolores de cabeza:
- [ ] Control de nivel en frío: Confirmá que el nivel esté entre las marcas MÍN y MÁX del vaso de expansión.
- [ ] Estado del fluido: Si el líquido perdió su color característico (verde, rosado, amarillo) y se ve amarronado o con sedimentos, requiere cambio urgente.
- [ ] Mangueras y abrazaderas: Verificá que las mangueras de goma no estén duras, hinchadas o con grietas.
- [ ] Tapa del depósito: La válvula de la tapa debe estar limpia para permitir la presurización correcta del circuito.
Veredicto de AP Digital
El circuito de refrigeración mantiene la temperatura óptima de funcionamiento de la tapa de cilindros, el block y componentes críticos. Ahorrar unos pesos usando agua de la canilla suele desencadenar reparaciones costosas por radiadores tapados, bombas destruidas o sopladuras de junta. Utilizar siempre refrigerante de calidad con agua destilada es una de las decisiones de mantenimiento preventivo más inteligentes para cuidar tu vehículo.
¿Alguna vez tuviste que limpiar el radiador por problemas de sarro u óxido? ¡Dejanos tu experiencia en los comentarios y sumate al debate fierrero!

