Mientras la coyuntura económica obliga a buena parte de la industria local a recalcular sus estrategias frente a la apertura de importaciones, el Grupo Mirgor pateó el tablero. A través de un joint venture estratégico con la firma brasileña Neo Rodas (bajo la sociedad Neo Rodas Merco S.A.), el gigante industrial puso en marcha una megafábrica en Zárate, provincia de Buenos Aires, tras desembolsar una inversión de US$ 120 millones.
El proyecto no solo aspira a abastecer a las principales terminales locales, sino que nace con un perfil netamente exportador. De hecho, ya hay fecha en el calendario para su primer hito logístico: el próximo 15 de julio saldrá el primer embarque oficial de Mirgor Llantas con destino a Brasil para equipar a una automotriz de la región.
Números y plazos de la planta de Zárate
La nueva instalación fabril de 26.000 metros cuadrados cuenta con un altísimo nivel de automatización, lo que le permite operar con máxima eficiencia a escala global. El plan de producción detallado de la compañía se estructuró bajo el siguiente cronograma:
- Inversión total: US$ 120 millones (Mirgor lidera el proyecto como socio mayoritario con el 60% de participación, mientras que Neo Rodas aporta el 40% y el know-how industrial del rubro).
- Capacidad máxima proyectada: 1,2 millones de llantas de aluminio al año, cifra que la consolidará como la fábrica más grande del rubro en Argentina.
- Plazos de producción: La planta arranca sus despachos en julio de 2026 y prevé alcanzar su capacidad plena de funcionamiento entre diciembre de este año y marzo de 2027.
- Balanza comercial del proyecto: Un tercio de la producción total (aproximadamente 400.000 unidades anuales) se destinará exclusivamente a la exportación regional, con foco en Brasil, Chile y Uruguay. Los dos tercios restantes se volcarán a las terminales radicadas en el mercado interno.
Un dato que resalta la competitividad de la planta es su eficiencia operativa: gracias a los procesos automatizados, producirá esa cantidad de unidades anuales con una plantilla inicial de 230 empleados técnicos, optimizando las ratios de productividad respecto a esquemas industriales tradicionales de la región.

¿Por qué este proyecto es clave para la industria automotriz nacional?
La puesta en marcha de este polo productivo en la Ruta Nacional 12 no es una inauguración más; tiene un impacto directo en la matriz de la industria automotriz argentina por tres razones de peso:
1. Especialización en Pick-ups (El motor local)
La fábrica se especializará en la manufactura de llantas de aluminio de gran diámetro. Esto no es casualidad: el verdadero motor de las terminales radicadas en el país es la producción de pick-ups de una tonelada (como la Toyota Hilux en Zárate, la Ford Ranger y Volkswagen Amarok en General Pacheco, o la Nissan Frontier y Renault Alaskan en Córdoba). Estas llantas están pensadas específicamente para calzar a los vehículos comerciales y utilitarios de alta demanda que la Argentina exporta al mundo.
2. Sustitución real de importaciones chinas
Históricamente, las llantas de aleación ligera y aluminio de gran diámetro para las camionetas locales se importaban en volúmenes masivos desde China o Brasil. La producción de Mirgor Llantas viene a romper esa dependencia. Al nacionalizar el componente, las terminales locales ganan en eficiencia logística, reducen la necesidad de stock inmovilizado en el puerto y, fundamentalmente, bajan los costos de integración de piezas en la línea de montaje.
3. Alivio a la balanza autopartista
El sector autopartista local arrastra un déficit crónico debido a la cantidad de insumos que debe traer del exterior para armar un auto nacional. Que una fábrica argentina logre dar vuelta la ecuación —reemplazando importaciones asiáticas en el mercado interno y, al mismo tiempo, exportando valor agregado a Brasil— genera un ingreso genuino de divisas y mejora el porcentaje de Contenido de Componentes Locales (CCL), un indicador clave para que las automotrices locales mantengan su competitividad arancelaria en el Mercosur.
El giro de negocio de Mirgor
Para el Grupo Mirgor, este desembolso ratifica la diversificación de su cartera productiva por fuera de Tierra del Fuego. Si bien la compañía conserva su núcleo de electrónica de consumo en la isla (celulares, televisores), la planta de Zárate consolida su expansión en la provincia de Buenos Aires —donde ya produce sistemas de climatización y piezas de apariencia plástica en Baradero (Ontec)— afirmando su rol como proveedor global de primer nivel (Tier 1) para las principales marcas de autos del continente.
Ahora te toca a vos: Frente a un mercado regional cada vez más competitivo, ¿creés que la producción local de componentes clave como las llantas de aluminio le permitirá a las pick-ups argentinas consolidar su liderazgo en Brasil? ¡Dejanos tu comentario abajo y abrimos el debate en Auto Plus!

